martes, 19 de julio de 2022

CARTA PARA MI YO DEL FUTURO


Tiempos revueltos quedan atrás y un ilusionante horizonte  se vislumbra en el albor de una nueva etapa.


En este momento, que dedico tiempo a mí mismo en la tranquilidad de la noche, con el disfrute de una labor apasionante a desarrollar y acompañado en este camino por la incondicional de mis mejores decisiones vitales, se encuentran las semillas perezosas a las que mimar cotidianamente, cuan planta que anhela el riego diario más que para su sustento, para su explendor.


Es ese camino inabarcable, arduo a ratos e increíblemente hermoso en su transitar, la encomiable esencia del ser humano, hasta donde su ahínco y su destreza le permiten avanzar.


Porque ante las sucesivas pérdidas de rumbo, es en lo profundo de tu ser donde radica la intuición que te guía al hemisferio más emocional, como si de la propia Cruz del Sur se tratase, en pos de navegar por el océano de tus propias pasiones.

domingo, 3 de enero de 2016

La mejor Leticia que se puede recibir

La corriente nos arrastra hacia el mar de emociones en que estamos inmersos.

Al enfrentarnos a situaciones de exigencia sufrimos un desgaste que hace brotar en nuestro interior sensaciones negativas y, lamentablemente en muchas ocasiones, son nuestros seres más queridos quienes las soportan.

Es éste el punto de partida de mi relato... Tras un día en que me abandonan las fuerzas de tanto nadar y siento que me ahogo, me doy cuenta al siguiente: tengo que dejar de nadar contracorriente.

Aguardar la espera de mi último servicio del día no me llevó mucho tiempo. Al momento llegó una pareja de enamorados que amablemente me saludaron y se dispusieron a entrar en el coche.

Nada más comenzar se presentó un problema y busqué ayuda con una llamada para resolverlo; sin éxito. Más bien parecía que los problemas iban aumentando a medida que transcurría la conversación

Opté por tomar la opción que menos hiciera perder a las partes afectadas y, tras apearse Don Bernardo del coche rumbo al estadio de sus amores, me dejé llevar de la mano de una conversación agradable y una grata compañía.

Ella irradiaba enorme paz y sabiduría, adquiridas en un arduo trayecto vital que rondaba los setenta años y que le había abatido en el pasado al cargar en su mochila con problemas de los que la gente de su alrededor le hacía partícipe.

Ahora todo eso quedaba muy lejos... con la consciencia de que a quien es prioritario cuidar es a uno mismo, si quieres aportar el máximo a los demás.

Un hijo suyo se encuentra instalado permanentemente en sus pensamientos; a quien, según sus propias palabras, no le cabe un lexatin más en el cuerpo. Su ansiedad le provoca perder el control de las situaciones y explotar en gritos ante las personas más cercanas como consecuencia del ritmo frenético al que nos vemos avocados en esta sociedad. Me sentí identificado aunque en la vida ingiriese un solo tranquilizante.

La conversación nos llevo a la psicolingüística: una pasión en común. De su pluma había salido tanto una historia de ciencia ficción como una autobiografía dedicada a sus nietos desde la perspectiva de su niñez, inconclusa por no hallar las fuerzas necesarias del capítulo en que perdió a su madre.

Un placer ese tiempo compartido al que llegó su final, como ocurre con todo en la vida cuando llega el momento, absolutamente con todo; ya que, como bien dijo ese gran sabio que conoce Don Bernardo, todo lo que sucede es conveniente.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

MERCEDES

Pueda parecer curioso que viniendo de un taxista y con ese título no se hable de coches… Este relato tratará de la grata experiencia acaecida, previo al almuerzo, que comienzo con una pregunta: ¿cuándo en la mañana he comenzado a salirme del camino para hallar el mío propio? La reflexión daría para un capítulo aparte pero, quizá con la Paz, encontré el tiempo indispensable en el lugar donde la calma consigue apropiarse de la agitación con la que cada persona viaja.

Era inevitable aguardar para que sucediera, no directamente eso sí, porque tras el consiguiente regreso a la capital y un cierto callejeo accesorio, aguardaba alguien a quien las circunstancias impedían un raudo desplazamiento.

Lo cierto es que ni estaba de servicio ni me importaba no estarlo, abierto a desarrollar mi labor… y muy bien que resultó el desenlace.

Nada más verla, en el lugar tan aislado que la encontré, le dije que un ángel me había mandado a su puerta y este primer comentario me mostró que se hallaba receptiva al diálogo: teníamos que encontrarnos.

A mitad de recorrido hice alusión a que quizá se fuera a enfadar por enterarse, siempre llegado al destino para no anticipar acontecimientos que delatasen mi decisión de no cobrar la carrera, por encontrarse el taxímetro apagado; aunque finalmente no fue así debido a la gran similitud de pensamiento y la satisfacción mutua por haber compartido una causalidad que podría darse el caso de volver a suceder si al darle mi tarjeta consiguieran alinearse los planetas con ese propósito.

martes, 7 de julio de 2015

Los efectos del ambiente

He tenido la necesidad de escribir acerca de un tema que me preocupa y que se está convirtiendo en algo más frecuente de lo que cabría esperar durante las noches madrileñas.

Si tu cuerpo comienza a experimentar un malestar general con sudoración abundante, náuseas y dolor de cabeza (dato a tener mucho más en cuenta entre las féminas) podrías considerar que una mala noche de ocio nocturno la tiene cualquiera, quizá al constatar que nuevamente acaba la fiesta sin llevarte a alguien a la cama (siendo esta vez el hombre quien pueda sentirse más identificado). Sin embargo, ante estos síntomas y tras el obligado paso por el aseo, comienza a plantearte si esta reacción podría ser inducida por algún agente externo.

En el último mes y medio se me ha reiterado el comentario de que, al ausentarte un momento para ir al baño o bajar la guardia, se ha echado una sustancia en la bebida que ingieres y empiezas a sentirte fatal.

Comienzo a preguntarme las razones por las que una persona puede cometer este delito. Es probable que sea por un motivo que le suponga satisfacción personal: tal vez por disfrutar de cómo se va sintiendo la presa en este absurdo juego... o puede que, ante el exceso de confianza que el efecto de la droga provoca, busque ese disfrute intentando abusar sexualmente de ella.

Todo ello se facilita debido a que las sensaciones experimentadas presentan, a su vez, un componente psicoemocional con pérdida de autocontrol y falta de asertividad que hace que, mientras duran sus efectos, te preguntes con sorpresa cómo es posible que te halles en la situación en la que te encuentras.

domingo, 28 de junio de 2015

Platero y nosotros

Tanto María como muchos otros nos empeñamos cada día en rebatir el argumento de Hobbes, que defiende que el hombre es lobo para el hombre.

A pesar de que las nubes en tu cielo te hagan creer muchas veces que sus estrellas se han esfumado, la riqueza de lo colectivo siempre está presente. Me gusta pensar que los astros son cada uno de los millones de personas que han aportado y siguen aportando su granito de arena para conseguir un mundo mejor.

Una corriente psicológica llamada Gestalt nos aporta esta visión: la suma de partes por separado no consigue alcanzar el poder que todo tiene en su conjunto. Aunando esfuerzos somos capaces de alcanzar todo cuanto nos proponemos, aunque en algún caso haya supuesto grandes errores en la Historia de la Humanidad de los que ojalá hayamos aprendido para no volver a cometerlos.

Es la cooperación la máxima expresión de dicha unión de fuerzas. También en mi gremio se dan gestos desinteresados para que entre varios se consiga arrancar el coche de un compañero, empujándolo, de lo cual me siento muy orgulloso.

Platero, no tanto referido al oficio del metal sino más bien asociado al ámbito cultural. Este espíritu con el que nos sentimos identificados que va mucho más allá de un producto con éxito: se trata de una construcción social que todos hacemos nuestra y que nos aporta un patrón de valores comunes.

Estoy convencido de que ni sólo tú, ni yo únicamente; toda la gente está con Platero.

lunes, 15 de junio de 2015

El conflicto de la vida


Retomo el impulso de escribir relatos tras un largo período de tiempo en sequía, hoy que por fin vuelve la lluvia y, por desgracia, ella también representa lágrimas a las que una parte de mí quisiera aferrarse.

La conversación en el taxi que me ha aportado la paz que andaba buscando, con el placer de compartir unos instantes, ha hecho aflorar vivencias comunes como la de quien por traslados laborales acaba siendo destinado a zonas de conflicto en Irak y Afganistán.

He compartido junto a una religiosa esta experiencia, que ha llevado amistades a recónditos lugares en similares circunstancias y, a pesar de que un primer pensamiento asaltaba mi mente, al recibir la trágica noticia de que la vida de alguien querido llegaba a su fin, nos deparaba un fatídico desenlace común manifestado en formas alternativas.

En lo que a mi tristeza respecta, estas circunstancias suponen haberse enfrentado a una grave enfermedad, mientras transcurre el tiempo sin saber de esta situación; sólo con el consuelo por recordar que, no hace mucho tiempo y tras un distanciamiento previo, la vida me regalaba uno de los momentos más bonitos que, a la postre, supone un broche inmejorable a una eterna amistad.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Angustias como un estado del alma

He estado siguiendo el proceso al que te enfrentas en tu labor docente y no he podido dejar de reflexionar, a raíz de tu vivencia, acerca de la situación en que se encuentra la educación.

Voy a fijar el punto de partida en la elección laboral, especialmente por ser tan vocacional la decisión de quienes decidimos poner nuestro granito de arena en el logro de un mundo mejor. Es esta elección la que define, de la misma forma en que lo trata la película de Matrix, los adversarios a los que nos tenemos que enfrentar.

Comparto contigo que no es un camino fácil, especialmente cuando tu resistencia emocional se constituye como principal adversario. En muchos momentos hemos transitado por la misma senda, con la percepción personal de sensaciones parecidas, haciéndome valorar que aquello que elejimos nos lleva a enfrentarnos de forma reiterativa a similares circunstancias.

Puede que nunca sientas alivio, te has posicionado como una luchadora educativa y esto conlleva tensión y permanencia constante en un estado de alerta, más aún, si cabe, al tratarse de una persona tan en lucha por los valores como tú lo eres.

Por otro lado, tanto tú como yo tenemos claro que la nociva reestructuración acometida en la sombra por la consejería de educación comienza mucho antes de que se reconozca la crisis, si bien ciertas prácticas, que datan ya de 2009, se convertían en una señal inequívoca al respecto.

Un interino de Primaria que, como por aquella época era mi caso, arrimara el hombro con cierta continuidad por el ancho espectro de colegios públicos que conforma la comunidad de Madrid, aún sin saber si era el último de los primeros o más bien el primero de los últimos, ha podido comprobar cómo durante estos tres años su labor ha estado restringida exclusivamente a apoyar a alumnos particulares de primaria que demandaban su atención.

Estas últimas líneas no se presentan como una queja sino como una argumentación sobre lo que conlleva una elección, con su proyección temporal.

Sin embargo, se podría decir, al hilo de infinidad de situaciones cotidianas, que todos los trabajadores educativos de ésta, nuestra comunidad, hemos bajado un escalón: A los funcionarios se les hace la vida imposible (en muchos casos tratándolos como interinos) y los interinos se convierten en trabajadores precarios.

Tus palabras han hecho que me anime a escribir unas líneas, para aportar una nueva visión crítica del engendro en que se está convirtiendo lo que consideramos fundamental en el proceso de mejora continua de la sociedad, en manos de unas jóvenes generaciones colmadas de valores humanos y de gente que lucha por creer que un mundo mejor es posible.

Gracias por encender la llama.

martes, 8 de mayo de 2012

¡¡¡Olé, olé Hollande y olé... Que Sarkozy ya se fue!!!

Hay una reflexión muy interesante que me ha llegado y con la que me ha dado por pensar que... quizá los partidos extremos son beneficiosos para que el sistema se perpetúe de la mano de la tan famosa y extendida teoría del miedo...

Los grandes partidos políticos (en el caso de España con el bipartidismo) no dejan de sugestionarnos con su fórmula mágica para que deseemos llegar adónde nos están llevando de la mano: "¡¡¡Votemos al partido mayoritario de la oposición!!! pues, si éste la caga, en otra nueva oportunidad tomamos la decisión inversa". Además, en caso de que ni siquiera haya confianza en esta opción, los líderes más avispados tendrán ocurrencias para que no cunda el pánico en su seno pensando que: "Con un empate técnico que suponga un gobierno de fragilidad mayúscula se puede dejar en barbecho la política un mandato y, en este caldo de cultivo que hace crecer nuestras fuerzas, se olvidarán los viejos desagravios". Automáticamente, tras las elecciones griegas se empieza a hablar de que ya viene el lobo neonazi, cuando una visión bastante objetiva podría vislumbrar la decepción de la extrema derecha ante unos resultados no tan satisfactorios como los que se podía prever.

Me da por pensar que el desarrollo de los últimos acontecimientos es la inevitable hoja de ruta a la que los ciudadanos nos vemos abocados, ante un temible plan prefijado del sistema.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

La selva de asfalto


Era una mañana agitada y, sobre las 8.30, un señor mayor de unos 80 años llegó al hospital para que le retiraran los puntos de su pulgar. Apremiaba su atención por una cita que decía tener a las 9.00 am.
 
El doctor le pidió que tomara asiento, sabiendo que quizás pasaría más de una hora. Lo vio mirando su reloj y decidió examinar su herida. Mientras lo curaba le preguntó si tenía una cita con otro médico esa mañana, ya que lo veía tan apurado.
 
Negó con la cabeza. Necesitaba ir al geríatrico para desayunar con su esposa. Tras la respuesta, el consiguiente interés por su salud: Le comentó que ella hacía tiempo que estaba allí, ya que padecía de Alzheimer.
 
Le preguntó si ella se enfadaría si llegaba un poco tarde y su respuesta fue que hacia tiempo que no sabía quién era él, que hacía cinco años que no podía ya reconocerlo. Entonces el doctor, sorprendido, le preguntó: 'Y usted, ¿sigue yendo cada mañana, aún cuando ella no sabe quién es?' Él sonrió y le dijo: "Ella no sabe quién soy, pero yo aún se quién es ella y la amo ." Al doctor se le erizó la piel y tuvo que contener las lágrimas mientras él señor se iba, y pensó: "Ese es el tipo de Amor que quiero en mi Vida."
 
El Amor Verdadero no es físico, ni romántico. Es la aceptación de todo lo que es, ha sido, será y no serás en la vida . La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo; ellos sólo hacen todo, lo mejor que pueden. Espero que compartas este mensaje con alguien a quien quieras, yo lo acabo de hacer. La vida no se trata de sobrevivir a una tempestad, se trata de saber cómo BAILAR BAJO LA LLUVIA!!

lunes, 19 de septiembre de 2011

Juan Carlos II de España y V de Lituania

Alguien podrá pensar que esto es un alegato en favor de la monarquía... pues nada más lejos de la realidad.

Miren bien el título. Quizá ahora se den cuenta de que la primera impresión va dando lugar a un ilusionismo orquestado por una gran estrella, con el triunfo final en el campeonato de Europa de ba-lon-ces-to. Juan Carlos Navarro, II fue en el europeo que organizó España hace cuatro años, y ahora a su nombre se une la V de victoria en Lituania, junto al galardón a la Mayor Valía deportiva y Personal.

Además de pertenecer a una dinastía de campeones, reconocida como la mejor generación que ha dado este país, su palmarés alberga tanto el mundial en 2006, tras su triunfo en el imperio del sol naciente, como la doble hegemonía europea consecutiva que ostenta en la actualidad.

Si acaso un sueño queda por hacer realidad con su próxima participación olímpica... en la que puede que se destrone a los inalcanzables (hasta la fecha) jugadores americanos. La clave será basarnos en el juego de equipo por encima de las individualidades, ya que la suma de Calderón, Rubio, Rudy, Llull, Navarro, San Emeterio, Ibaka, Felipe y los Gasol, junto a unos cuantos elegidos más que se unirán al grupo, dará la combinación perfecta para hacerlo posible.

Iremos cargados con dinamita y si estalla la bomba no tendrán menos que nombrarles Lores en Londres. Pero eso es hablar de otra historia...

martes, 6 de septiembre de 2011

Esperanza: lo último que se pierde...

Bochornoso.

Así se podrían calificar los últimos devaneos de la educación madrileña.

Fijemos la atención, sin tomarlo como punto de partida porque la situación viene de mucho antes, en la convocatoria de oposiciones al cuerpo de docentes en primaria. Todos los esfuerzos de la administración han sido rectificar la cancelación para este año, un día después de su anuncio con el fin de recaudar las tasas de casi treinta euros por derechos a examen, y desplazar los procesos selectivos más allá del verano con el grave inconveniente para su desempeño que es  la vuelta a las aulas tras el fin del período estival..

Al ridículo número de plazas que salen a oferta pública se le suma la nueva valoración de los méritos, en la que incomprensiblemente pierde peso la experiencia docente y se excluye la formación. No imagino cómo se puede valorar la capacidad de un maestro con la exclusiva calificación de un examen... Es imposible que sea primando la parte práctica cuando ésta consiste en una serie de preguntas acerca de los ámbitos de estudio de la especialidad.

Por ésa y otras razones he decidido utilizar mi participación en el examen como medida de protesta por lo que está sucediendo aún a riesgo de añadir una dificultad más, unida a las que Esperanza Aguirre está llevando a cabo en su estrategia de extinción de lo público, a poder trabajar como maestro interino.

Esta es mi forma de promover un cambio necesario, al dejar de creer en ésta educación y no querer ser parte de un engranaje defectuoso empleado con fines de estratificación social. Así no merece la pena luchar desde dentro. La gente es lo último que pierdes, Esperanza, cuando ya no dejas nada.

viernes, 4 de febrero de 2011

Caballero...

Esta fue la palabra que escuché justo antes de llegar a mi destino, motivo por el cual ha surgido este relato.

Algo me hizo girar la cabeza... Quizá saber que debía ser yo quien se volviera.

Al volver la vista atrás un policía nacional me hace desandar mis pasos y comienza a interrogarme acerca de mi domicilio. Ante mi asombro y la presencia de sus cinco compañeros, me pide que deposite mis pertenencias en un banco cercano y otro de ellos le sugiere que podría pasar a cachearme.

Escucho que me veo envuelto en un reciente atraco con un coche estacionado a pocos metros y solicito una explicación de por qué me encuentro retenido. Un varón de metro noventa es el perfil del sospechoso y han decidido identificarme para realizar una comprobación rutinaria.

Lo primero que se me viene a la mente cuando me lo piden es si llevo encima la documentación, ya que muchas veces salgo a la calle sin ella. No tengo dudas de que la llevo porque me dirijo a la biblioteca a consultar mi correo electrónico, así que acudo aliviado a mi bolsillo para así evitar que se complique aún más la situación.

Quizá unas prácticas para jóvenes del cuerpo... Dos de ellos parecen recién salidos de la academia y les pasa desapercibido, permaneciendo oculto en el interior de mi chaqueta, un objeto sospechoso que se quedó en mi bolsillo y que, de haberlo encontrado, les habría ayudado a peinar la zona.

Ante tal disparate, una vez que dan por finalizada su labor y dicen que puedo marcharme, me acerco y les pregunto qué habría ocurrido si no hubiese escuchado la voz y hubiera seguido mi camino. Ahora soy yo el que pasa a hacer una comprobación...

Entre bromas comentan que habrían persistido en darme el alto llegando a mi altura, respuesta que a la par me satisfizo por tratarse de un agente y a la que me cuesta dar el margen de la duda.

Me pasaré por el lugar de los hechos a ver si sigue aparcado el automóvil en cuestión...

Aunque me alegra que no se encuentren de forma cotidiana situaciones policiales en la vía pública, crear un simulacro donde prima la enseñanza del agente por encima del respeto a las personas me parece denigrante.

lunes, 8 de noviembre de 2010

¡ME CACHIS EN LA MAR!

Veréis de qué forma acabaron durmiendo mis padres en casa...

Organizamos el fin de semana atendiendo a la disponibilidad de una presunta amiga. Tras un largo período de aplazamientos accedía a compartir su bagaje acumulado en anteriores oposiciones, una vez lograda la plaza.

Ante la necesidad de utilizar el coche para tal menester, y también por mi intempestivo arbitraje del domingo, se acordó una comida en familia.

Un mensaje recibido el viernes por la tarde hacía presagiar una revolución interna: Al valor de la amistad se le había puesto precio, ya que el favor se hacía por ciento cincuenta euros.

No tardó en avisarle para que no contara con verse al día siguiente.

Ya el sábado, con la tarde libre por el improvisado cambio de planes, disfrutamos de un intermedio al ambiente familiar, con baloncesto y compras en un centro comercial, que daría paso al segundo acto previo al desencadenamiento de un inesperado desenlace.

Olvidar la llave del coche en casa de mis padres fue el presagio de lo que seguidamente iba a acontecer. Tras desandar el camino y volver sobre mis pasos me puse en marcha hasta Vicálvaro donde lo dejaría aparcado.

Nunca creí que la decisión de no llevarme la llave y dejársela a Marimar complicase tanto mi noche. Cuando llegué a casa y me dispuse a abrir la puerta maldije mi mala cabeza porque lo que estaba buscando se encontraba donde dejé mi corazón.

Aunque podía haberme quedado en vela toda la noche, al día siguiente tenía que arbitrar y necesitaba pasar por casa para cambiarme de ropa. Como no tenía la llave del coche, volver a Vicálvaro tampoco era una buena opción... así que para salir del apuro sólo me quedaba llamar a mis padres. La cuestión es que eran las dos de la mañana...

viernes, 1 de octubre de 2010

Pilar en que apoyarse

Quizá el punto de inicio de este relato sea cuando mi antiguo jefe me dijo que tenía hasta final de mes para aceptar unas condiciones abusivas o buscarme otro lugar para trabajar.

Pienso que, en el conjunto de la situación que os paso a comentar, he mantenido la cabeza fría consiguiendo que los acontecimientos no me desbordaran. O casi.

Siempre mantengo que no creo en las casualidades... También puede ser aplicable a este caso.

En el momento de la difícil situación en la que me encontraba, eché mano de un teléfono que había guardado durante un proceso previo de búsqueda de taxi en el que emplearme. Estuvo ahí más de dos meses y medio hasta que ese mismo día decidí ponerme en contacto con quien se encontraba al otro lado del número. Tras una entrevista el día siguiente y, una vez que supe las condiciones de trabajo, tuve la certeza de que tocaba mudanza laboral.

No fue sencillo el comienzo y ahora, tan sólo con el transcurso de una semana con el nuevo taxi, se me pone una tesitura en la que el jefe me plantea el fin del contrato al acabar la semana. Fue una conversación muy constructiva, aunque sea complicado de explicar, a la vez que me supuso una gran tensión. Día de reflexión, con huelga general, y acudí a mi puesto de trabajo buscando el equilibrio que se me había escapado.

Para ello es necesario vencer la ansiedad y las prisas y poder seguir dejándote llevar por la intuición de querer encontrarte en cada circunstancia en el lugar oportuno y en el momento adecuado y después de más de una hora sucedió. Quizá sucedió antes con el proceso interior que se me iba generando...

Acudió a mí una gran mujer que, tras saludarme, recogió un euro que encontraba en la parte trasera para dármelo.

- ¿Cree usted en la buena y la mala suerte? Le pregunté.
- Pues creo bastante... Siempre hay que estar en el lugar adecuado y no todo el mundo puede conseguirlo.
- Pues yo tengo la certeza de que esta mañana debíamos encontrarnos.

Le comenté mi situación laboral y finalice diciendo:

- Así que me queda esta semana de trabajo. Si quiere mañana me encontrará en el mismo lugar. Es mi forma de ser y cuando no se puede, no se puede y además es imposible.

- Mañana tendré que hacer un viaje largo, así que si quieres nos volvemos a encontrar. En mi casa, justificarse con lo de "es mi forma de ser" está prohibido. Mi madre, con 94 años, tenía la costumbre de mejorarse día a día y llegaba incluso a informarse de cómo iba el Real Madrid, aún sin gustarle el fútbol, para ser capaz de comentarlo con un familiar mío cada vez que surgía un encuentro.

- ¿Sabe lo que le digo?
- ¿Qué?
- Esta no va a ser mi última semana de trabajo aquí. No me voy a dar por vencido.

Y es que todo es cuestión de actitud.

domingo, 5 de septiembre de 2010

MIGO

Estaba eufórico por lo bien que me había sentido el día anterior... o por la emocionante vivencia que estaba a punto de experimentar.

Todo comenzó en la parada de taxi del metro de Ópera donde no tardé en percibir el maravilloso Canon de Pachelbel, interpretado por una orqueta de cuerda callejera, gracias a la proximidad con la calle Arenal. Me inundó el corazón de emoción y fue el inmejorable comienzo de una inolvidable experiencia.

Irradiaba un aura por el que era imposible no dejarse empapar y con el que sabías a ciencia cierta que, aunque ibas a quedar conmocionado, no podías menos que echar más madera al inevitable choque frontal de trenes que iba a acontecer en los instantes siguientes.

Tan pronto como vi su cartera me vi impulsado a preguntarle si aquellas dos alitas de ángel que descubrí eran de Aerosmith... Me dijo que se trataba de Motorhead y que mucha gente se lo preguntaba, pero que también le gustaba mucho el grupo que le comenté.

- Ahí tengo un recopilatorio de Aerosmith y otros cuantos, para que a cualquiera que le guste le asalte el deseo de escucharlos de camino a su destino.
- ¡También tienes uno de Offspring!
- Sí, es mi grupo favorito...
- A mí también me encantan.

Antes de que me diese cuenta ya me lo estaba acercando para que lo escucháramos.

Con ese inigualable hilo musical de fondo, y maravillado porque propiciase su reproducción, valoramos lo bueno que es encontrar gente afín.

- ¿No serás Virgo?
- Soy Aries... ¿Y tú? - Le pregunté.
- Yo Libra.
- Vaya, el signo del equilibrio...
- Más bien el del desequilibrio, todo lo contrario al tuyo.

A continuación, me comentó que se iba a Estados Unidos y tras preguntarle las razones para tomar esa decisión me dijo que por acompañar a su novio.

- Si no funciona lo vuestro, aquí tienes a alguien al que ya has conquistado.

Seguidamente, le comenté que yo también estuve en Estados Unidos disfrutando de una experiencia que me marcó para toda la vida en un campamento en Maryland, prueba de ello es que aún mantengo la bandera americana en la mesita de noche, pero que había sacado una visión de ellos algo negativa por no verles capaces de trabajar en equipo debido a su excesivo afán por el triunfo personal.

Llevaba puesta la camiseta del campamento ese día.

Al final del trayecto y con una enorme sonrisa de satisfacción por haber compartido ese rato llegó la despedida:

- Aunque no estarás por aquí te voy a dar una tarjeta, a ver si algún día volvemos a coincidir.

No me resistí a no cobrarle la carrera... Hay cosas que si no haces, luego te arrepientes.

La sorpresa la dejó muy agradecida. Tras bajar del coche para sacarle la mochila del maletero me despedí de ella con dos besos, no sin antes hacerla consciente de que en la tarjeta también aparecía mi correo electrónico... quizá de esta forma podríamos mantener el contacto en la distancia.

- Te llamas Miguel...
- Sí... ¿Y tú?
- Bego.
- Me ha encantado conocerte. Que te vaya todo genial.
- Gracias. Cuenta con que te llamaré.


Y a petición expresa de una fiel seguidora adjunto un acertijo, a ver si sois capaces de completar la frase... Tenéis que copiarla y concluirla. El título del relato es una pista.

"Quiero compartir el resto de mi vida con..."

Espero que os haya gustado.

Un abrazo cósmico.

sábado, 14 de agosto de 2010

IRIRÁ

"Porque no existe la casualidad... Todo comienza al estar en el sitio adecuado y en el momento preciso si te dejas llevar por tu intuición"

Eso me sucedió el miércoles cuando coincidí con Fernando San Emeterio mientras esperaba un servicio en el Hotel Meliá Castilla.
- ¿Tienes cambio de 50 Euros?
- Sí, no hay problema.
- Quería ir a Chamartín.
- Allá vamos. Tú eres jugador de baloncesto... ¿verdad?
- Sí, soy San Emeterio - Me dijo.
- Era en quien primero había pensado pero me parecía imposible porque te creía en otro lugar...
- Regresamos ayer de Eslovenia tras el partido y hemos pasado aquí la noche.
- Anoche estuve viendo el partido. ¡¡¡Que genial fue esa entrada a canasta que hiciste, marca de la casa!!! No te imaginas la alegría que me da coincidir contigo... Soy un apasionado del baloncesto. Por cierto... ¿cómo va el proceso?
- ¿Qué proceso? - Preguntó.
- Lo del último descarte entre Carlos Suarez y tú de cara a jugar el mundial.
- A ver en qué queda la cosa...
- Mucho ánimo... tránsmiteselo también de mi parte a Carlos. ¿Tendrás tiempo para firmarme un autógrafo?
- Claro. ¿Cómo te llamas?
- Miguel... Gracias y que vaya bien.

Ese mismo día se sabía que San Emeterio estaría en el Mundial y que se había descartado a Carlos Suarez.

Lo de plantear un concursazo para ver quién daba con el enigma de averiguar la persona que me había firmado el autógrafo ya lo sabéis, así que lo pasaré por alto y continuaré diciendoos que el día siguiente fue más intenso si cabe, en parte por una conversación con un tocayo que quedó pospuesta para concluirla en una segunda ocasión y en parte por el encuentro, movido por los hilos del destino, de una increible mujer a la que no pude menos que dar mi tarjeta por si quería llamarme en los días sucesivos.

Y ocurrió. El sábado por la mañana me llamó para llevarla de nuevo al aeropuerto. Acordamos la hora y, para hacer tiempo, esperé en una parada de taxi. Cuando creía que me tendría que ir directamente a recogerla sucedió algo extraordinario: un conductor perdido estaba pidiendo ayuda para poder encaminarse a la carretera de Burgos y yo me ofrecí a ello, saliendo del primer lugar que ocupaba en la línea de taxis y escuchando de un compañero "cóbrale por lo menos 10 euros", al que respondí "hay cosas en la vida que hay que hacer gratis".

Llegue al encuentro con esta mujer con un margen inferior de cinco minutos respecto a la hora fijada y con una gran satisfacción interna. Justo después de llegar al aeropuerto me encaminé a la bolsa de taxis para esperar la llegada de viajeros y me sorprendió encontrarme de nuevo al taxista con el que había coincidido en la parada previamente, preguntándome si finalmente había llevado al conductor, el cual me miró como un bicho raro tras la afirmación a su pregunta.

Un rato después, se cruzó delante de mí la selección de baloncesto de Brasil entre la cual logré identificar a dos vigentes campeones de la liga española de nuevo, Splitter y Marcelinho Huertas, consiguiendo de este último un autógrafo que supuso tanto una enorme pitada, al no atender apresuradamente el avance de la línea de taxis, como ser más consciente de que en estos días me he visto inundado de señales hasta que se ha cerrado el círculo para comprender el lugar que me asigna mi interior.

Gracias por todo.

Un abrazo cósmico.